La Comisión de Documentación e Investigación de la Federación de Colegios de Enfermeras de Venezuela presentó un informe técnico sobre el impacto humano y profesional tras los recientes sismos que afectaron al país.
Julio García, miembro de la comisión de investigación de la Federación de Colegios de Enfermeras de Venezuela y presidente del Colegio de Enfermeros de Carabobo, explicó que el estudio se basó en una muestra representativa de 749 elementos, extraídos de una población total de 1,300 profesionales de enfermería. Los hallazgos revelan una realidad “devastadora” para el gremio en La Guaira, evidenciando una crisis sin precedentes en la estabilidad y seguridad de los trabajadores.
Dentro de los datos recabados por esta investigación, se encuentran los siguientes registros:
Pérdidas humanas: 9 profesionales de enfermería. Lesiones: Se han contabilizado 114 profesionales de enfermería que presentan heridas de diversa consideración a causa del sismo.
Desplazamiento: Actualmente, 48 profesionales se encuentran en situación de refugio, luego de perder sus viviendas.
García, detalló que la Comisión de Documentación e Investigación continuará monitoreando la situación y trabajando para asegurar que cada enfermero y enfermera cuente con el respaldo, los insumos y la protección que su labor exige, especialmente en contextos de emergencia nacional.
Por otra parte, García destacó una situación que catalogó de»dramática» en cuanto a la salud mental, con más del 60% del gremio presentando alteraciones. A esto se suma una crisis sanitaria; el 35% del personal carece de acceso a agua potable, lo cual imposibilita protocolos básicos como el lavado de manos y el saneamiento ambiental. A esto se añade la falta de transporte (afectando al 60%).
Exigencias ante la crisis
Ante este panorama, el Colegio de Enfermería hace un llamado a las autoridades a garantizar: Apoyo psicosocial, seguimiento constante a la salud mental del personal.
Reducción de cargas laborales: Ajustar los turnos, ya que muchas enfermeras están trabajando jornadas extremas de 24×72 horas debido a la falta de personal.
Logística y movilidad: Garantizar transporte y contingencia alimentaria para los trabajadores.
Soluciones habitacionales: Evaluación inmediata y reubicación digna para quienes perdieron sus hogares.
Redacción y foto: Ruth Laverde


