La Secretaría de la Asamblea Nacional (AN) informó que se aprobó por unanimidad el baremo de preselección para postulados al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) en reunión Ordinaria del Comité de Postulaciones Judiciales.
El artículo 73 de la Ley Orgánica del TSJ exige aprobar el baremo por las dos terceras partes del Comité. Según el documento, fue aprobado por unanimidad de sus 23 integrantes. Ahora corresponde garantizar que su aplicación sea pública, verificable y sujeta al escrutinio ciudadano.
El baremo será utilizado para la preselección de postulados, luego el Comité de Postulaciones preseleccionará un número no inferior al triple de los cargos para magistrados y magistradas del TSJ.
Al día siguiente se remitirá al Poder Ciudadano la lista de preseleccionados con sus respectivos expedientes.
Los detalles
El baremo establece una evaluación sobre 100 puntos, distribuidos así:
- Formación académica y producción intelectual: 28 puntos.
- Experiencia docente y académica: 19 puntos.
- Experiencia profesional: 19 puntos.
- Experiencia jurisdiccional: 19 puntos.
- Entrevista técnica, ética y de competencias: 15 puntos.
De acuerdo a algunos analistas hay algunos aspectos que pueden ser preocupantes y que se deben evaluar de forma exhaustiva.
En primer lugar, la antigüedad en el sistema de justicia. Se otorgan 0,8 puntos por cada año de servicio, hasta un máximo de 12 puntos. Es decir, con 15 años se obtiene la máxima calificación en ese apartado.
En ese sentido, podrían haber figuras vinculadas al actual sistema político que hayan acumulado 15, 20 o 25 años dentro del propio TSJ y que se deban a una parcialidad política evidente, independientemente de cómo hayan ejercido sus funciones.
Así que en este aspecto entraría un punto en el debate: ¿Cómo se evaluarán los antecedentes de quienes hayan participado en decisiones contrarias a los derechos humanos o a la independencia judicial?
En segundo término está la calidad de los títulos universitarios obtenidos, ya que el baremo otorga cuatro puntos por un doctorado jurídico, dos por una maestría y uno por una especialización. Sin embargo no establece diferencias en el puntaje según la calidad académica de las instituciones que hayan expedido el título universitario.
¿Cómo se verificará la calidad de los programas y la autenticidad de los títulos? ¿Qué ocurrirá con los denunciados y denominados «postgrados exprés»?
En tercer lugar se debe poner la lupa en la entrevista. Ese aspecto representa 15 puntos y evalúa, entre otras cosas, independencia judicial, imparcialidad y solvencia ética.
No obstante, el baremo publicado por la Asamblea Nacional no explica qué indicadores objetivos permitirán distinguir entre una calificación excelente, buena, regular o deficiente.
Redacción: Jorge Isaac Jiménez Flores
Foto: Cortesía

