El abanderado oficial del Lápiz a la Gobernación de Carabobo, César Oviol, acudió al municipio Guacara para constatar la grave contaminación que sufren sus habitantes debido al vertedero de basura ubicado en la zona industrial El Tigre, en la entrada de la carretera nacional Guacara-San Joaquín. Situación que catalogó de insostenible y perjudicial para la salud de los ciudadanos.
El representante del Lápiz destacó la necesidad urgente de abordar este problema, que no solo afecta a Guacara, sino que también involucra a otros municipios del estado, ya que son nueve localidades las que arrojan sus desperdicios en este vertedero.
A orillas del lago de Valencia
Explicó que este bote de basura está a orillas del lago de Valencia y a escasos 700 metros de la comunidad más cercana. Arrojan hasta desechos biológicos sin ningún tipo de protocolos de seguridad ambiental.
«Estamos hablando de casi 30 mil toneladas mensuales de basura que se recolectan en nueve municipios, sin ningún tipo de supervisión o normas. El lixiviado emanado penetra la capa freática y está contaminando nuestros acuíferos; es un desastre para nuestro ambiente y para la salud de la ciudadanía.»
A tomar correctivos
Reiteró la imperiosa necesidad de tomar correctivos inmediatos y efectivos que garanticen un ambiente sano y seguro para todos los habitantes de Guacara.
«La salud y el bienestar de los ciudadanos deben ser una prioridad, y es fundamental encontrar soluciones sostenibles para el manejo de residuos en la región», acotó Oviol.
Aseguró que los vecinos han expresado su preocupación por el impacto que esta situación tiene en sus vidas diarias, señalando que los niños no pueden jugar en sus viviendas ni realizar sus actividades cotidianas debido a las condiciones insalubres generadas por el vertedero. La acumulación de desechos y los malos olores se han convertido en una constante que afecta no solo el bienestar físico, sino también el mental de quienes habitan en las cercanías.
Relleno sanitario lleva operando más de 20 años
El relleno sanitario lleva operando alrededor de 27 años, fue inicialmente creado como un vertedero y luego transformado en un relleno sanitario.
Estos espacios fueron diseñados para recibir residuos de los municipios San Joaquín, Guacara y Diego Ibarra, su vida útil se estimó en 20 años. Sin embargo, tras el cierre del vertedero La Guásima en noviembre del 2018, el gobernador de Carabobo, Rafael Lacava, aseguró que los desechos se dirigirían a la Planta de Transferencia y Reciclaje en El Tigre; promesa incumplida pues El Tigre se convirtió en depósito incontrolado de desperdicios que recibe basura no solo de Guacara, sino también de municipios como Valencia, Naguanagua, San Diego, Los Guayos, Carlos Arvelo y una parte del Libertador.
Nota de prensa
Fotos: cortesía